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Ejercicio

La natación, un deporte completo para todas las edades

Ni la edad ni la condición física influyen a la hora de practicar natación, un deporte completo para disfrutar en familia. El ejercicio acuático es excelente para las personas que quieren ponerse en forma y tienen limitada su movilidad, ya que el peso de una persona en el agua es un 10% de su peso normal. Por lo tanto, es una buena elección para quienes padecen problemas de peso, embarazadas o aquellos que sufren artritis.

La natación: deporte completo para todas las edades  - Vivaz Seguros

¿Por qué la natación?

  • Permite ejercitar todo el cuerpo al mismo tiempo: trabaja los músculos de las piernas, los brazos, el torso y las caderas. Aunque sí que la zona del tren superior es la más beneficiada con esta actividad.
  • Mejora la capacidad respiratoria y cardiovascular: adaptando la intensidad a las necesidades de cada persona, beneficia sobre todo a las personas con problemas cardiacos.
  • Raramente produce lesiones: es más, las previene, debido al efecto de disminución de la gravedad que se produce al ejercitar el cuerpo dentro del agua.
  • Favorece la salud mental: practicar la natación se traduce en relajación y disminuye el estrés diario al generar un estado de ánimo positivo.

¿Quiénes deberían practicar natación?

  • Niños: les permite desarrollar su capacidad física, psíquica y neurológica. En el caso de los bebés, estimula la relación afectiva con los padres, desarrolla la capacidad psicomotora y el instinto de supervivencia, y aumenta el coeficiente intelectual.
  • Mayores: pueden ver aliviados los dolores óseos, musculares y articulares fruto de la edad.
  • Adultos: pueden tener un cuerpo diez invirtiendo una hora, dos/tres días a la semana. En el caso de las embarazadas, el efecto amortiguador del agua les permite realizar movimientos que fuera del agua no podrían hacer.

La natación adaptada es, también, una actividad ideal para personas con discapacidad, previa autorización de un médico. En enfermos de parálisis cerebral, distonía, o espasticidad permite, incluso, reducir la medicación gracias al efecto relajante del agua para el cuerpo. Además, en personas con algún miembro amputado o una parte del cuerpo inmóvil, la natación favorece el desarrollo de técnicas que les permitan compensar la falta de movilidad en la zona del cuerpo afectada.