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Familia

Cómo medir la fiebre del bebé

La fiebre es un comportamiento habitual del cuerpo como reacción a algo que no está bien. Multitud de enfermedades infantiles van acompañadas de un aumento de la temperatura corporal. En muchos casos, bajarla no debe ser lo prioritario, lo más importante es conocer qué la ha generado. Aun así, hay que tener en cuenta que los pequeños varían de temperatura con facilidad y si están muy abrigados, pueden aparentar tener más temperatura de la habitual.

Cómo medir la fiebre del bebé

La temperatura media de un niño pequeño debe rondar entre los 35,5 y los 37,5 grados. Se considera fiebre una vez que marca o supera la barrera de los 38 grados (de 37,6 a 38 grados se considera febrícula). Pero, ¿cómo medir correctamente su temperatura corporal?

La mayoría de los padres, lo primero que piensan en estos casos es utilizar el termómetro digital tradicional, que se puede colocar en la axila o en el recto del bebé (esta opción es mucho más precisa).

También existen termómetros óticos que son los que miden la temperatura por el oído del bebé, si bien no son recomendables hasta que el bebé haya cumplido los tres meses.

¡Atención! La medición ótica y rectal suele tener una variación de hasta 0,5º grados más alta que la de axila, por lo que debes utilizar siempre el mismo termómetro y en la misma zona para no alterar las mediciones.

Otros termómetros mucho más modernos y que están de moda hoy en día son: el termómetro de frente por infrarrojos, por ser una opción cómoda y sencilla de usar, ya que con acercarlo a la frente del bebé mide su temperatura corporal; y el termómetro incorporado en el chupete.

Y tú, ¿qué tipo de termómetro utilizas habitualmente?