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Familia

Niños con hiperactividad: síntomas y tratamientos

Niños, ¿qué sería de ellos si no fueran revoltosos, inquietos y quisieran descubrir cualquier cosa que se les ponga por delante? Esto es común entre los más pequeños de la casa, pero cuando estas actitudes empiezan a agudizarse y transforman la rutina habitual puede ser que nuestro hijo sea hiperactivo.

Niños con hiperactividad: síntomas y tratamientos

Aunque ya algunos especialistas alertan de que existe un sobrediagnóstico del TDAH, hay una serie de síntomas comunes de la hiperactividad que ayudarán a los padres a identificar y entender las actitudes que tienen sus hijos:

  • Tiene un comportamiento infantil para su edad, inquieto, dependiente y desobediente.
  • Le cuesta relacionarse con otros niños.
  • Falta de concentración, es olvidadizo y pierde las cosas.
  • El desorden le acompaña en su día a día.
  • No acaba las tareas, trabajos o cualquier responsabilidad que se le da.
  • Se levanta continuamente cuando debería estar sentado.
  • Es muy impulsivo, hace las cosas sin meditarlas previamente.
  • Mueve mucho las manos y los pies.
  • Es demasiado activo, siempre está corriendo y saltando, no para quieto.
  • Interrumpe de manera continua a los demás cuando están hablando o realizando cualquier actividad.

¿Qué hacer si nuestro hijo cumple alguno o muchos de los síntomas descritos anteriormente?

Es muy importante acudir a un especialista, pues no todo niño inquieto sufre TDAH, pero también hay que hacer una labor de ayuda al niño desde el hogar:

  • 1. Hay que establecer unas normas comunes en casa, definiendo claramente los límites de lo que se puede hacer y lo que no.
  • 2. Cuando el niño tenga una buena actitud y realice bien lo encargado hay que felicitarle y reforzarle esa conducta.
  • 3. Hablar con un léxico sencillo y despacio refuerza la confianza en los niños, ya que se sienten escuchados.
  • 4. Es recomendable no poner etiquetas al niño, sino su autoimagen se verá dañada, lo que puede ocasionarle una baja autoestima e incluso la depresión.
  • 5. Se tienen que reforzar las actividades en parques, playas y piscinas o hacer deportes que gasten energía y puedan dormir mejor, los niños necesitan moverse con libertad.
  • 6. El dulce en niños con hiperactividad no es nada recomendable porque triplica la energía física y hace que les cueste concentrarse.
  • 7. Hay que mantener una mentalidad y actitud positiva ante las situaciones, porque si se hace eso la motivación del niño aumentará y cada vez será más capaz de enfrentarse a sus problemas.