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Nutrición

¿Por qué hacer 5 comidas al día?

Llevar una alimentación sana no sólo es cuestión de seguir una dieta variada y equilibrada, también, deben repartirse las ingestas diarias de comida. Lo ideal es realizar 5 comidas al día. De hecho, saltarse alguna comida es un hábito poco recomendable al disparar la ansiedad a la hora de comer y, por lo tanto, el peso.

¿Por qué hacer 5 comidas al día? - Vivaz Seguros

¿Qué razones justifican que hacer 5 comidas al día es una práctica saludable?

1. Mantiene bajo control la glucemia: La cantidad de azúcar en sangre debe mantenerse siempre lo más constante posible, para evitar generar síntomas de hiper o hipoglucemia. Para lograrlo es recomendable comer cada 3-4 horas.

2. Aligera las digestiones: Las cinco comidas facilitan al organismo hacer la digestión de forma más regular y permiten no poner al cuerpo a trabajar con mayor intensidad en sólo tres ocasiones a lo largo del día.

3. Reduce la ansiedad por comer y la sensación de hambre: Al tener el estómago acostumbrado a ingerir alimentos de vez en cuando, la hora de la comida no será el momento de saciarse. También será menor la cantidad de alimentos ingeridos.

4. Evita la creación de almacenes de reserva de grasas: Al distribuir la comida en cinco ocasiones a lo largo del día, el cuerpo va utilizando los hidratos y la grasa que recibe en cada ocasión. En cambio, cuando sólo hay tres momentos, el organismo utiliza las que necesita y guarda las que van sobrando de reserva.

5. Permite una mejor organización: Equilibrar la frecuencia con que comemos, permite una mejor distribución de los descansos, y que el cuerpo se acostumbre a relajarse o 'cambiar el chip' cada cierta hora.

La clave para el buen funcionamiento del organismo es mantener el cuerpo hidratado y aportarle de forma constante energía. Por el contrario, hacerle esperar durante demasiado tiempo y realizar comidas copiosas ralentiza la digestión y crea un desorden en el 'reloj corporal'.

¡Ojo! Repartir las comidas no significa picar entre horas, sino distribuir los alimentos necesarios a lo largo del día. Asimismo, hay que evitar platos muy contundentes y optar por alimentos ligeros y saludables, como la fruta o los frutos secos, a media mañana y en la merienda.