Para vivir más y mejor llevar una vida saludable es fundamental.

Cuidar de ti y de los tuyos siguiendo estas recomendaciones tendrá un impacto muy positivo en salud.

Empezar el año con estos 10 buenos propósitos saludables

Empezar el año con estos 10 buenos propósitos saludables - Vivaz Seguros

¿Qué tendrá el año nuevo que hace que las ganas de borrar y empezar de cero sean casi incontrolables? Los buenos propósitos son un must a principios de año y pueden ser muy variados, pero hay un hilo común en todos ellos: el deseo de llevar una vida más saludable y feliz.

Hemos preparado un recopilatorio de buenos propósitos saludables para darte algunas ideas de cara al 2022. Desde que la pandemia de la Covid 19 irrumpiera en nuestras vidas nos hemos encontramos en una situación muy delicada y eso ha afectado tanto a nuestra salud física como a nuestra salud mental . Cuidar de ambas es fundamental para alcanzar la felicidad.

10 buenos propósitos para cuidar tu salud en 2022

Chequeo completo para asegurarte de que todo va bien

Es recomendable hacerse un chequeo médico completo de vez en cuando y el comienzo del año es un buen momento para llevarlo a cabo: así podrás tomar medidas si es necesario o emprender una nueva etapa con la seguridad de que todo está bien. Contar con una póliza de seguro de salud con un listado de médicos especialistas completo y a tu alcance es muy importante para ello.

Cuida tu alimentación y mantente bien hidratado

Comer más sano y mejor y beber dos litros de agua al día (como mínimo) son dos de los buenos propósitos saludables más populares. Mantenerse hidratado, además de fundamental para el correcto funcionamiento del cuerpo, es positivo a nivel estético, ya que una piel hidratada, es una piel más bonita.

Sobre la alimentación podríamos estar hablando días enteros, pero os dejaremos por aquí solo un par de pinceladas: haz cinco comidas al día y mantén una dieta equilibrada, tanto en cuestión de macronutrientes como en cantidad de calorías en proporción con el ejercicio que haces. Si necesitas perder peso o no sabes cómo mantener una dieta equilibrada por tu cuenta, consulta con un endocrino o un especialista que no solo te ayude a perder esos kilos, sino también y más importante: a comer bien.

Pasa tiempo al aire libre

El confinamiento nos ha pasado factura físicamente a todos, pero sobre todo a nivel mental. Muchas personas, de hecho, continúan negándose a pasar más tiempo del estrictamente necesario fuera de sus casas por miedo al virus.

Proponerse pasar más tiempo al aire libre tiene varias ventajas. A nivel mental reduce el estrés y ayuda a combatir la ansiedad y la depresión, favorece la concentración y mejora el rendimiento académico. A nivel físico combate el sobrepeso y, al estar al sol, favorece la absorción de vitaminas, estimula las defensas y mejora la calidad del sueño.

Haz más ejercicio

Este es, por excelencia, otro de los buenos propósitos que solemos hacer a principios de año y también uno de los que no solemos cumplir. La clave está en encontrar una fórmula para hacer ejercicio que nos resulte agradable y nos motive. No te límites a pensar que solo el gimnasio es igual a hacer ejercicio: puedes hacer deporte al aire libre, ir a la piscina o apuntarte a clases de baile, por ejemplo.

Además de evitar problemas de sobrepeso y patologías asociadas, hacer ejercicio ayuda a regular la tensión, fortalece el sistema cardiovascular, reduce el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, ayuda a mantener una buena densidad ósea, mejora la digestión y, en general, aumenta la esperanza de vida.

Practica un hobby

Tendemos a dejar que la vorágine del trabajo y la vida diaria nos arrastre y olvidamos dedicar tiempo a las cosas que nos gustan y nos hacen felices: montar puzles, jugar a videojuegos, ver una peli tirado en el sofá o hacer meditación son actividades que te ayudarán a relajarte y a lidiar con el estrés del día a día.

Dedica un poco de tiempo al día solo para ti

Puede parecer una tontería, pero dedicarte un ratito cada día es tan importante como hacer ejercicio o practicar un hobby. Haz algo que te haga feliz y que te haga sentirte bien contigo mismo, ya sea una rutina de belleza o leer un buen libro.

Desconecta del mundo digital

Hazte la siguiente pregunta: ¿cada cuánto tiempo miras el móvil? Nos hemos hecho demasiado dependientes del mundo digital en nuestro día a día y aprender a desconectar es necesario para limpiar nuestra mente e incluso para paliar nuestro estrés. Al fin y al cabo, el móvil no solo es el receptáculo de nuestra vida personal: también solemos manejar cuestiones laborales con él y no pensar todo el día en el trabajo también es necesario. Pero ojo: desconectar no es dejar el móvil para ver la televisión. Sal a la calle, disfruta del sol y da un paseo o ponte a leer o a jugar en familia. ¡Cualquier cosa que no implique una pantalla!

Mantén tu mente activa

El cerebro es un órgano complejo que necesita ser ejercitado, especialmente conforme nos vamos haciendo mayores. Mantener nuestra mente activa nos ayudará a tomar mejores decisiones, a analizar mejor las situaciones con las que lidiamos en el día a día, a gestionar mejor los problemas y a sentirnos bien con nosotros mismos.

Ejercicios de concentración, crucigramas, los juegos de mesa e incluso tocar un instrumento nos ayudará a mantener activo el cerebro y a estimular la memoria. También puedes aprovechar las nuevas tecnologías: existen multitud de juegos con los que puedes divertirte mientras estimulas la actividad intelectual.

Duerme bien

Si bien es cierto que dependiendo de nuestra edad necesitamos dormir más o menos, el no descansar lo suficiente y no dormir bien pasa factura: empeora nuestra capacidad de concentración, empeora el rendimiento en el trabajo o en clase, disminuye nuestros reflejos y nos hace irritables, por no hablar de que aumenta el riesgo de enfermedades crónicas, aumentar de peso y de sufrir ansiedad o depresión.

Quéjate menos y agradece más

No es que tengas que ponerte unas gafas color de rosa para ver la vida a partir de ahora, pero concentrarse en las cosas positivas en vez de dejarnos arrastrar por los problemas o los momentos malos nos ayudará a afrontar las cosas de otra manera. Agradece lo que tienes: si la pandemia mundial nos ha enseñado algo, ha sido precisamente a valorar a la gente que queremos, la importancia de cuidar nuestra salud y de vivir el día a día al máximo.

Como puedes ver, todos estos buenos propósitos están relacionados los unos con los otros, pero no olvides algo muy importante: los cambios han de hacerse poco a poco, de forma paulatina. Si intentas aplicarlo todo a la vez lo más probable es que te entren ganas de salir corriendo en dirección contraria y que no cumplas ni uno de tus objetivos. Tómatelo con calma, da un pasito cada vez y ¡no te rindas!