Para vivir más y mejor llevar una vida saludable es fundamental.

Cuidar de ti y de los tuyos siguiendo estas recomendaciones tendrá un impacto muy positivo en salud.

¿Qué hábitos saludables tienes que incorporar a tu rutina diaria?

Empezar el año con estsos 10 buenos propósitos saludables - Vivaz Seguros

Llevar una vida sana no es cosa de un solo día. El esfuerzo por adquirir hábitos de vida saludable y, sobre todo, mantenerlos es un trabajo de hormiguita: hay que ir poco a poco y ser muy constante.

Hábitos saludables para tu día a día

Puede que algunas de estas cosas ya las hagas sin darte cuenta o puede que formen parte de tus nuevos propósitos saludables para 2022. Sea como fuere, queremos recalcar la importancia de ir adquiriendo nuevos hábitos poco a poco, ya que intentar hacer un cambio radical en tu vida de golpe puede provocar que te agobies, empieces a dejar cosas atrás y que todo ello se traduzca en frustración.

Elige una cosa, la que te resulte más sencilla, y empieza a construir desde ahí. Cuando te hayas acostumbrado, añade otra y así, poquito a poco, acabarás generando hábitos saludables para tu día a día con un esfuerzo moderado y muchísima satisfacción.

1. Levántate un poco antes y vete a dormir más temprano

Ya sabemos que cuesta, pero intenta levantarte un poquito antes todos los días. Date veinte minutos de margen para prepararte con tranquilidad por las mañanas para ir al trabajo o a clases, para disfrutar del desayuno con calma e incluso para leer un poco o meditar unos minutos. Las prisas mañaneras generan mucho estrés y pueden condicionar todo tu día. ¡Intenta evitarlas!

2. Mantén una higiene adecuada

Mantener una higiene corporal correcta te evitará problemas de salud: desde infecciones hasta problemas dermatológicos. Si, además, sufres determinadas enfermedades, como diabetes, el cuidado de la higiene de tu cuerpo se volverá fundamental para evitar graves problemas (por ejemplo, tendrás que estar muy atento a tus pies). Cuida tus dientes también y acude al dentista con regularidad.

Además de mantener tu cuerpo a punto, es igualmente importante que tu hogar esté limpio y ordenado. Crear hábitos para limpiar un poquito cada día y para evitar dejar las cosas tiradas en cualquier sitio te ayudará a no tener que hacer grandes maratones de limpieza después.

3. Cuida tu alimentación desde el desayuno a la cena

De nada te sirve hacer un desayuno súper equilibrado y en el que controles las calorías que consumes al milímetro si después te das atracones en el almuerzo o la cena o si comes snacks poco saludables a lo largo del día.

Tampoco es saludable que controles el número de calorías, pero no los macronutrientes. Una dieta equilibrada es fundamental, además de comer las cantidades adecuadas. Si no estás seguro de poder hacer esto o necesitas ayuda, lo ideal es que acudas a un profesional: así evitarás tomar malas decisiones o que te aburras de la dieta por comer siempre las mismas cuatro cosas.

4. Intentar organizar tu día con antelación

Utiliza una libreta, una agenda o una App de móvil, pero te aseguramos que organizar con antelación tu día e incluso tu semana te ayudará a ser más eficiente y a funcionar de forma más relajada.

Aun así, recuerda que lo que has planificado no está escrito en piedra: si no te da tiempo a hacer algo al final o surgen imprevistos, acéptalos y recoloca lo que tengas que hacer. Si te das el tiempo suficiente y no dejas las cosas para última hora, no te generará ningún tipo de estrés. ¡Ah! Y tampoco te sobrecargues los días. Sé realista con lo que planificas.

5. Intenta evitar el estrés innecesario y pide ayuda si lo necesitas

El estrés no solo es malo para tu salud mental, puesto que también puede generar síntomas físicos que se agraven con el tiempo, llegando a causar patologías extremas (los tan temidos infartos). Viviendo en un mundo en el que todo va a máxima velocidad es imposible eliminar todas las fuentes de estrés, pero puedes intentar amortiguarlas dentro de lo posible o puedes pedir ayuda a profesionales para cargarte de mecanismos que te ayuden a gestionar el estrés y la ansiedad.

6. Haz pausas activas cuando estés trabajando o estudiando

Si trabajamos muchas horas seguidas sin hacer pausas nuestra productividad se resiente, ¡y mucho! Lo ideal es que, cada hora o cada noventa minutos, hagas una pausa, pero que esta no consista en quedarte en la silla con el móvil: aprovecha para moverte haciendo algunas sentadillas, estirando la espalda, caminando un poco… Especialmente después de comer.

7. Haz ejercicio y actividades con otras personas

Un poco de actividad y ejercicio diario te vendrá de perlas para relajarte, liberar estrés y para controlar la báscula. Si te da pereza hacerlo por tu cuenta, siempre puedes intentar convencer a tu pareja o a algún amigo para que vaya a andar, a correr o al gimnasio contigo

Las actividades con otras personas, aunque no sean de carácter deportivo, también te ayudarán a llevar mejor el estrés y a desconectar de los problemas de la vida diaria: apúntate a un club de lectura o a alguna actividad que te guste, como clases de cocina o incluso haz voluntariado en un centro de animales.