Para vivir más y mejor llevar una vida saludable es fundamental.

Cuidar de ti y de los tuyos siguiendo estas recomendaciones tendrá un impacto muy positivo en salud.

La importancia de hacerse una revisión oftalmológica

Hacerse revisión oftalmológica - Vivaz Seguros

Hay quienes “nacen con las gafas puestas” y quienes desarrollan los problemas de visión a lo largo del tiempo. En cualquier caso, para prevenir en lo posible todo tipo de problemas de visión, lo recomendable es realizar una revisión oftalmológica con asiduidad.

¿Cuándo realizar la primera revisión?

Al igual que hay una frecuencia para llevar al niño al pediatra, se recomienda que antes de los dos años se debe visitar por primera vez al oftalmólogo en caso de percibir síntomas como lagrimeo o conjuntivitis de repetición, desviación de uno o ambos ojos, fotofobia, córneas grandes y lagrimeo o movimientos rápidos de los ojos. Por supuesto, esta primera visita se adelantará para descartar una posible retinopatía si el bebé es prematuro o nace con poco peso.

Si los padres no detectan antes ningún problema, la primera revisión recomendada es a los tres años, cuando se analizará la agudeza visual y la refracción para detectar posibles problemas como la miopía, hipermetropía, astigmatismo u ojo vago. Durante este periodo de los 3 a los 8 años se debe visitar al oftalmólogo con una frecuencia anual porque es cuando más se desarrolla la vista. En la adolescencia habrá que reforzar el seguimiento de la salud de la vista porque en esa época al igual que en todo el cuerpo se pueden producir grandes cambios.

Revisiones oftalmológicas de jóvenes a personas mayores

A partir de los 20 años ya podemos estar más tranquilos con los problemas de visión porque no suele haber aumentos de graduación, aunque es aconsejable revisiones cada año o dos años.

Llegada a la edad adulta, a partir de los 40, sí es recomendable vigilar más de cerca la vista. En ese periodo pueden aparecer los primeros síntomas de vista cansada o alteraciones en la presión intraocular o el nervio óptico que lleven a la aparición de un glaucoma, una enfermedad que supone la pérdida gradual o repentina de visión. Así que, a esta edad, ¡más ojo que nunca con tu vista!

En edades más avanzadas habrá que prestar especial atención a problemas de cataratas o de degeneración muscular. Tener buena visión es importante a cualquier edad, no olvides visitar al menor síntoma a tu oftalmólogo de Vivaz.