Para vivir más y mejor llevar una vida saludable es fundamental.

Cuidar de ti y de los tuyos siguiendo estas recomendaciones tendrá un impacto muy positivo en salud.

Revisiones médicas: los chequeos anuales que tienes que agendar

Revisiones médicas: los chequeos anuales que tienes que agendar - Vivaz Seguros

A menudo no somos conscientes de que tenemos un problema de salud hasta que es demasiado tarde. Es cierto que determinadas patologías producen dolor, malestar o sensaciones peculiares que nos ponen en alerta, pero otras son silenciosas o empiezan a gestarse sin que nos demos cuenta. Precisamente por eso y también a modo de prevención lo ideal es hacerse revisiones médicas periódicas.

Tener contratado un seguro de salud familiar, que te permita tanto consultas de medicina general como con especialistas, te permitirá hacerte estas revisiones médicas periódicas sin preocupaciones y en el centro que prefieras.

Análisis básicos y exploración física

Lo normal es que, en estas exploraciones básicas, te miren la respiración, el ritmo cardiaco, la tensión, la temperatura y el índice de masa corporal, aunque variará un poco dependiendo de la edad de la persona y de patologías previas. Los análisis de sangre y orina ayudarán a descubrir los problemas más comunes, en caso de que haya algo. Por ejemplo, así se puede detectar si se tienen problemas de colesterol, de azúcar o incluso si la persona tiene anemia.
Además, en estas consultas se pueden detectar propensiones y el médico te dará consejos para, por ejemplo, prevenir la diabetes si cree que puedes llegar a sufrirla.

Acude al dermatólogo

Es muy importante observarse bien los lunares y controlar la evolución de los mismos. Tengamos o no la sospecha de que algo puede ir mal, es conveniente acudir al dermatólogo de forma periódica, porque puede detectar algo que nosotros no hemos visto o que nos ha parecido “normal”.

Pero el cáncer de piel no es lo único que va a mirar el dermatólogo. Estos especialistas también pueden distinguir otras señales que hablan de tu estado de salud general y de tu propensión a la diabetes, a la hipertensión o a las enfermedades autoinmunes.

Ve al ginecólogo una vez al año

Ir al ginecólogo y hacerse una citología, al menos una vez al año, es fundamental para controlar que todo está funcionando correctamente y para asegurarse de que no hay ningún problema asintomático.

Pero el ginecólogo no es solo un especialista que está ahí para el aspecto físico de la consulta, sino que también te asesorará en los diferentes periodos vitales: durante la adolescencia, sobre el periodo y las enfermedades de transmisión sexual, antes y después de ser sexualmente activo; si estás en edad reproductiva y quieres tener un bebé, sobre todo lo que es recomendable hacer y lo que no; si estás en una edad más avanzada, sobre la menopausia y la transición hacia esta, etc.

Es recomendable, además de concertar una citología cada cierto tiempo, realizarse pruebas de VPH (virus del papiloma humano) una vez al año o cada pocos años. Si la prueba da positivo y cuentas con cepas graves o que pueden degenerar en cáncer de útero, deberás ser más cuidadosa y revisarte cada pocos meses.

No olvides revisarte el pecho y preguntar al ginecólogo las dudas que tengas sobre la autoexploración, ya que aprender cómo detectar el cáncer de mama y hacerlo a tiempo puede llegar a marcar la diferencia.

El dentista no puede faltar

Puede que una caries no te parezca grave, pero una gingivitis son palabras mayores y, si no acudes al dentista de forma regular, para cuando la detectes puede ser demasiado tarde.

Ir al dentista para una limpieza dental es lo mínimo que deberías hacer una vez al año, así te ahorrarás sustos y podrás ir solucionando poco a poco los problemas dentales que puedan surgir. Un diagnóstico precoz te ahorrará muchas molestias e incomodidades, por no hablar de enfermedades más graves que pueden extenderse a otras partes del cuerpo.

Otras consultas periódicas

Además de las consultas que hemos detallado arriba, hay otros especialistas a los que deberías acudir cada cierto tiempo, dependiendo de tu edad y de tu condición física general. Por ejemplo, si eres deportista, una visita periódica al traumatólogo no te irá mal, ya que ciertos ejercicios pueden dañarte las articulaciones; otro caso sería acudir a las campañas de prevención de cáncer de colon si estás en torno a los cincuenta años.

Por otro lado, después de la pandemia el coronavirus es recomendable acudir a que nos revisen el aparato respiratorio, especialmente si has pasado la enfermedad o si crees que podrías haberla pasado, pero no estás seguro: así podrás descartar daños que no hayas detectado.