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Ejercicio

¿Funciona la electroestimulación?

Un aparato que hace ejercicio por ti mientras disfrutas de un libro, trabajas enfrente del ordenador o estás tumbado en el sofá viendo tu serie favorita… Suena bien, ¿verdad? La falta de tiempo para hacer ejercicio ha provocado el auge de la electroestimulación, una disciplina con dispositivos que emiten descargas automáticas a los músculos para trabajarlos de forma involuntaria.

¿Funciona la electroestimulación?

Ahora bien, ¿esto es efectivo? A continuación, te desvelamos los mitos y verdades del fitness exprés:

  • Consume muchas calorías: Falso. Al no someter al cuerpo a movimientos, apenas sudas, la quema de calorías es muy baja y no aporta los beneficios cardiovasculares del ejercicio aeróbico de la gimnasia convencional.
  • No requieren esfuerzo alguno: Falso. Los aparatos de electroestimulación provocan una contracción de los músculos, que sí puede conllevar una sensación dolorosa, sobre todo en las primeras sesiones. Después el cuerpo se acostumbra y la sensación de malestar disminuye.
  • Favorece la recuperación: Verdad. Los programas de relajación y tonificación ligera de los que disponen estos dispositivos favorecen la recuperación muscular, sobre todo, en deportes donde el esfuerzo es continuado. Además, las técnicas de electroestimulación aceleran la recuperación de lesiones musculares, bajando la inflamación, reduciendo el dolor y mejorando la movilidad.
  • Permite mantener el estado físico: Verdad. La gimnasia pasiva a través de electroestimulación focaliza su actividad sobre determinadas zonas del cuerpo para no perder la forma durante una lesión. Si, por ejemplo, padeces un esguince de tobillo, puedes beneficiarte de la electroestimulación ejercitando otras partes del cuerpo sin forzar la zona afectada por la lesión.

En todo caso, los beneficios de los ‘electrodomésticos del deporte’ no sustituyen a los del deporte activo, sino que son siempre un complemento de la actividad física.

Antes de iniciar la electroestimulación conviene confirmar si puedes recurrir a este tipo de gimnasia pasiva y recurrir a un profesional especializado para que administre las sesiones y las mantenga bajo control. Aunque esta actividad no está contraindicada para muchas personas, sí que hay quienes no pueden beneficiarse de este entrenamiento, como aquellos que padecen patologías autoinmunes, problemas que afectan al sistema nervioso o utilizan marcapasos. Y, como siempre, el ejercicio siempre tiene que ir acompañado de una dieta equilibrada, en la que reducir al máximo el consumo de alcohol, grasas, azúcares y sal.